Y no solo la brocha, sino también la polla, la tiene dura y gruesa. Tanto así que la dueña de la casa, no puede más y cae en la tentación. El pintor tiene bastante experiencia, y deja totalmente satisfecha a la señora, quien quedó conforme con su doble trabajo. La pintada de la casa y de gratis el revolcón, un 2×1 del que no se puede quejar. !Una verdadera ganga¡